Seguimos ignorando las catástrofes climáticas
Por Osvaldo Pimpignano
11 sep 2018
La fundación de ciudades en América, seguía directivas precisas fijadas por las Leyes de Indias. Entre otras, dos pautas resultaban sencillamente sabias: prohibían edificar en terrenos inundables; y a pesar de que el manejo del agua era una ciencia no muy conocida, las ciudades se fundaban en las cercanías de un curso de agua para poder aprovisionarse. Al respecto, ordenaban: “tomar las aguas arriba y arrojar las inmundicias aguas abajo”. Como las construcciones estaban muy lejanas entre ellas, arrojar la “inmundicias” aguas abajo no debía crear problemas; además, los residuos de esa época eran prácticamente todos biodegradables.
A pesar de esto, si observamos las ciudades ribereñas del Río Paraná, vemos que salvo la ciudad homónima, todas las demás están ubicadas en el valle de inundación del río. El caso más trágico es Santa Fe, que a pesar de haber sido reubicada, las modernas obras de contención no están a salvo de las inundaciones.

Un caso particularmente analizado, es la segunda fundación de Buenos Aires por Juan de Garay en 1580, que cumplía estas normas; pero no habría ocurrido lo mismo con la primera, a cargo de Pedro de Mendoza, en 1536. Él habría inaugurado la práctica de construir sin tener en cuenta los limitantes del medio. La primitiva Buenos Aires se fundó junto al Riachuelo, en un lugar que durante mucho tiempo estuvo sujeto a inundarse. Para Paul Groussac, el lugar elegido por Mendoza era la costa misma del Riachuelo, junto a la Vuelta de Rocha. Y Juan José de Nagera le contesta, en modo potencial, con un detallado estudio geológico en el que demuestra lo absurdo que hubiera sido construir una ciudad en un lugar inundable, tratando de salvar la racionalidad del primer fundador, como si no fuera posible imaginar un error urbanístico en ese personaje histórico.
Este autor elige la parte superior del Parque Lezama. "En esta parte de la meseta (dice), el suelo ofrecía grandes ventajas para vivaquear y construir una ciudad. ¡Nada de lagunas, lagunajos y pantanos, como en el bajo del Riachuelo!" Con el mismo criterio, en la historia oficial de la ciudad se señala que: "En las proximidades de la Vuelta de Rocha las inundaciones eran casi continuas. Además, los vientos que soplaban con gran fuerza sobre esa zona, especialmente las llamadas sudestadas, la cubrían totalmente de agua durante semanas enteras, con lo cual se descartan todas las posibilidades de que don Pedro de Mendoza haya fundado una población en esos bañados o en los extensos pantanos".
En realidad, los argumentos apuntan a decir que ninguna persona sensata fundaría una ciudad en lo que hoy es la Boca, pero no se ofrecen pruebas sustanciales de que haya sido así. Más bien tenemos indicios de lo contrario, tanto en lo que hace a la localización de la ciudad como a la sensatez de Pedro de Mendoza. Sabemos de por lo menos una inundación importante ocurrida durante la gestión de Mendoza afectó el área edificada. En la primavera de 1536 se destruyó completamente una iglesia recién construida, ya que "se la llevó la corriente del río", según afirman los mismos autores que descartan que Mendoza haya fundado la ciudad en los bañados del Riachuelo. Esto equivale a decir que esa iglesia fue edificada en la parte baja del Río de la Plata, quizás por haberse creído que ya no era una barranca activa, y por no haber reconocido la vegetación característica de las áreas anegables. Es decir, pensaron que el río no llegaría hasta el borde de la misma, como efectivamente sucedía en esa época.
El hecho anterior es uno más entre muchos de los que demuestran la impericia de Mendoza. De toda esta historia nos interesa destacar la mirada de nuestros contemporáneos, que no pueden creer que Mendoza haya fundado la ciudad en un lugar inundable y descartan por completo esa hipótesis.

Al mismo tiempo, con honestidad intelectual ofrecen una prueba contundente en contrario, al decir que la primera iglesia quedó completamente destruida por la creciente. ¿Acaso la inundación hubiera podido afectarla si Mendoza la hubiera construido en el alto? ¿En cuántas circunstancias estaremos nosotros haciendo lo mismo, es decir, dejando de ver los fenómenos naturales que tenemos delante de los ojos? Las inundaciones ocurridas en los últimos cinco años en la parte central de nuestro país y el NOA o el NEA parecerían indicar que se radicaron ciudades sin haber analizado en profundidad las posibilidades de riesgo climático. En muchos casos se ignoró la experiencia que ofrecían la instalación de los ferrocarriles, cuyos terraplenes rara vez son afectados por las inundaciones.
Por otra parte, en agosto de 2017, las inundaciones que afectaron a casi todo el territorio bonaerense, provocaron daños sobre una superficie equivalente a un tercio de la producción agropecuaria del país. Según un relevamiento de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), que analizó 21,7 millones de hectáreas en la pampa húmeda, están comprometidos el 25% de la agricultura y el 26% del ganado vacuno del país. Además, en el caso particular de la provincia de Buenos Aires, el 60% de la producción lechera estaba en las regiones inundadas.

Un último ejemplo es la urbanización de la ciudad de Buenos Aires después del siglo XIX. En principio se utilizaron los terrenos altos, pero la necesidad y la especulación inmobiliaria llevaron a ocupar terrenos bajos y anegables, por ejemplo el llamado “bajo Flores”, un humedal que oficiaba de moderador de los desbordes de los arroyos, que al ser rellenado perdió esta cualidad haciendo que las aguas afectaran barrios que se creía a salvo de estas contingencias. Cosa que también está ocurriendo en la cuenca del Rio Luján, con la instalación de barrios cerrados que afectan el escurrimiento de las aguas, produciendo inundaciones en zonas inimaginables de ser afectadas.
Lo que en épocas pasadas fuera calificado como un desastre natural, se convierte por las sucesivas reiteraciones en un hecho permanente, que debe entrar en el calendario de las administraciones locales, provinciales y nacionales; y exige planificar medidas de prevención para evitar las consecuencias de la escalada de estos fenómenos. Los gobiernos son responsables ambientales y deben actuar en forma urgente en materia de adaptación y mitigación del Cambio Climático. Esto solo será posible con la prevención y la aplicación de medidas anticipatorias por los gobiernos de las jurisdicciones afectadas y, por qué no, analizar otras susceptibles de sufrir desastres que evidentemente son catástrofes, pero que tienen poco de naturales ya que son producto de la intervención humana.
Según parece desde 1536 no hemos atendido las experiencias de don Pedro de Mendoza, ni escuchado al Dr. Alberto Einstein cuando afirmaba que ¡Dios nunca tira los dados!
Fuentes:
El Ambiente en la Sociedad Colonial, de A. E. Brailovsky.
Ing. Luis Antonio Blotta, del INTA Pergamino, Sección Clima.
CARBAP, Web Primicias Rurales.
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Las “Bodas de la muerte”
Por Osvaldo Pimpignano
01 sep 2018
De los 28 países de la Unión Europea, 18 votaron a favor de renovar la autorización para el uso de glifosato. Esto sucedió a mediados de diciembre, antes de que expirara la licencia vigente. UE ha estado discutiendo durante años sobre el herbicida cuya aplicación se ha generalizado.
El procedimiento para el nuevo registro se prolongó durante mucho tiempo porque en el círculo de los países miembros no se contaba con una mayoría suficiente para prolongar la autorización del agrotóxico. La propuesta inicial proponía una extensión de diez años. Durante las negociaciones se redujo a siete para finalmente acordar en cinco años.
Durante el proceso, Alemania se había abstenido de tomar una posición, pero finalmente votó por la aprobación del herbicida glifosato. Para esto, el Ministro de Agricultura, Schmidt, estuvo de acuerdo, lo que causó problemas en el gabinete.
Alemania es uno de los 18 países de la UE que votaron a favor de la propuesta. Esto provocó la crítica de la Ministra Federal de Medio Ambiente, Bárbara Hendricks (SPD), quien asegura "no aprobó una extensión de la aprobación del glifosato". Sin embargo, el representante del Ministerio de Agricultura en Bruselas votó a favor de la extensión. La sustancia activa autorizada se ha usado durante décadas y es el componente clave del producto Roundup, propiedad del gigante de semillas estadounidense Monsanto, que Bayer adquirió recientemente en aproximadamente 66 mil millones de dólares.

Bélgica protesta contra el glifosato en Bruselas
El ministro de Agricultura Schmidt recibió críticas feroces y una reprimenda de la Canciller Merkel. "Esto no corresponde a la base de la decisión, que fue redactada por el Gobierno Federal", dijo la Canciller en Berlín. La Unión y el SPD acordaron una agenda diferente. Esto también se aplica al gobierno federal ejecutivo. "Esto es algo que no debería volver a suceder", continuó. Sin embargo, el reto obviamente no tiene consecuencias para el Ministro.
Esta adquisición, considerada la mayor en la historia Alemana, ha sido considerada la razón del cambio de postura del Ministro Schmidt y ha causado rechazos y protestas en varios países de la Unión. La nueva compañía sería el proveedor de química agrícola más grande del mundo.
Ocho organizaciones ambientales han presentado cargos penales contra Monsanto y las autoridades de la UE por fraude grave contra representantes del grupo biotecnológico Monsanto en Europa, el Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Se dice que han malinterpretado sistemáticamente los estudios para la aprobación del glifosato con el fin de ocultar el riesgo de cáncer y permitir la reaprobación del glifosato en la UE. Por su parte Monsanto rechaza las acusaciones.
De acuerdo con la Agencia de Investigación del Cáncer de la ONU (IARC, por sus siglas en inglés), el plaguicida más vendido en el mundo es cancerígeno. La Autoridad de Seguridad Alimentaria de la UE (EFSA) basa su juicio en la evaluación de BfR y considera que es poco probable que el glifosato “cause carcinogenicidad si la ingesta humana es limitada”.

Preocupación de la UE sobre el matrimonio Bayer Monsanto
Mientras que la Comisión de la UE quería aprobar el uso de glifosato en la UE por otros 15 años, muchos países de la UE y el Parlamento Europeo lo rechazaban. Los eurodiputados pidieron una serie de restricciones sobre el uso de glifosato en base al resultado de encuestas.
Además, también existen dudas sobre el procedimiento de admisión en el Parlamento. Por lo tanto, los eurodiputados pidieron a la Comisión de la UE y a la EFSA que "divulguen inmediatamente toda la evidencia científica sobre la base de la cual el glifosato se clasificó positivamente y se volvió a aprobar". Además, la Comisión de la UE debería iniciar una revisión independiente de la evidencia científica.
Alegación de falsificación intencional
Los científicos, las organizaciones medioambientales y los medios de comunicación han culpado a BfR, que hasta ahora ha desempeñado un papel principal en la evaluación de riesgos en la UE, durante mucho tiempo. A finales de noviembre pasado, 96 científicos de 25 países difundieron una carta abierta al Comisario europeo de Salud, Vitenis Andriukatinis, advirtiendo que el análisis de la BfR y la EFSA contiene graves defectos: "científicamente inaceptable" y "fundamentalmente defectuoso".
En un informe reciente, el epidemiólogo Eberhard Greiser, de la Universidad de Bremen, llegó a la conclusión de que el BfR había malinterpretado sistemáticamente los estudios epidemiológicos. El investigador describe el procedimiento como "falsificación deliberada del contenido del estudio".
En otro análisis reciente, el toxicólogo Peter Clausing señala que los estudios de laboratorio sobre ratones de laboratorio presentados por la industria han sido malinterpretados por las autoridades. Por lo tanto, los hallazgos significativos del cáncer se oscurecieron. "Esto es notable porque dos de esos estudios con ratones también fueron evaluados por la Organización Mundial de la Salud", explica Helmut Burtscher, bioquímico de la organización ecologista austriaca Global 2000 en Viena. "A diferencia de BfR, los expertos de la OMS encontraron un aumento significativo en los tumores en todos los estudios de cáncer de ratón".
Si el procedimiento de readmisión de glifosato hubiera sido manipulado intencionalmente para "expulsar una sustancia carcinogénica, sería una estafa para 508 millones de ciudadanos de la UE", dice el abogado de Viena Josef Unterweger, que lo publicitó en nombre de organizaciones ambientales de Austria, Bélgica. Francia, Gran Bretaña y Alemania. Además, las organizaciones ambientales quieren presentar una queja ante la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude.

Poroto de soja
Para la empresa agrícola Monsanto, las acusaciones criminales son infundadas. "Vamos a cooperar con el fiscal en el curso de las investigaciones y refutar las acusaciones infundadas", dijo en un comunicado a Deutsche Welle. Afirman que las autoridades han llegado a la conclusión de que, “cuando se usa adecuadamente, no se esperan efectos nocivos en la salud humana y animal".
También en los Estados Unidos de Norteamérica
La reconocida periodista Laura Rocha reveló recientemente el contenido de una causa judicial que jaquea al gigante Monsanto en EE.UU. La compañía está señalada de escribir en nombre de otros literatura científica que llevó a un regulador estadounidense a concluir que un producto químico clave en su herbicida Roundup no debe clasificarse como cancerígeno.
Los abogados que demandaron a la compañía en nombre de agricultores y otros, que afirman que la exposición al glifosato causó su linfoma Hodgkin, alegaron en una acción judicial que fue parcialmente ocultada hasta el martes que la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) “podría no ser consciente de la práctica de autoría engañosa de Monsanto”.
La presentación fue hecha pública por Vince Chhabria, juez federal en San Francisco. El magistrado dijo que está inclinado a exigir a un funcionario retirado de la EPA que se someta a un interrogatorio por parte de los abogados de los demandantes que sostienen que tenía una relación” altamente sospechosa” con Monsanto. El ex funcionario supervisó un comité que encontró pruebas insuficientes para concluir que el glifosato causa cáncer y dejó su trabajo el año pasado después de que su informe se filtró a la prensa.
Los abogados de los demandantes dijeron en la presentación que el gerente de toxicología de Monsanto y su jefe eran autores fantasmas de dos de los informes, incluyendo uno de 2000, que el comité de la EPA usó para llegar a su conclusión.
El plan de Bayer de hacerse con la compañía estadounidense Monsanto por poco menos de 59 mil millones de euros ha sido discutido desde hace mucho tiempo. Los opositores de esta boda BaySanto temen que los efectos devastadores que Bayer y Monsanto tienen en su haber podrían multiplicarse y la denominan “boda de la muerte".
Axel Köhler-Schnura es miembro fundador de la "Coalición contra BAYER Dangers" (CGB), que ha acusado a Bayer de problemas durante años. Él cree que, "aunque Bayer tiene una mejor imagen en público que Monsanto, en realidad está hecho de la misma madera, y cuando dos criminales se juntan, el crimen no puede reducirse".

La soja genéticamente modificada ha cambiado la agricultura en Argentina
Pero, ¿qué deberían ser exactamente las fechorías de las dos megacorporaciones? Por un lado, está Monsanto: el grupo de agroquímicos es conocido por sus controvertidos productos eliminadores de plantas ricos en glifosato "RoundUp", que vende en todo el mundo. El glifosato es sospechoso de ser cancerígeno. En Argentina, por ejemplo, a muchas personas se les diagnostica cáncer en forma desproporcionada en áreas rurales con altos niveles de uso de glifosato.
Aunque hay estudios que afirman lo contrario, las ONG ambientales afirman que Monsanto a menudo participa de los mismos y puede distorsionar los resultados: en experimentos con animales se preguntan, ¿las ratas solo están expuestas a la sustancia por un período de tiempo más corto o más largo? ¿Se prueba el glifosato en su forma pura o en combinación con otras sustancias? El hecho es que los residuos de glifosato ya se han encontrado en la cerveza, los rollos de pasturas u otros alimentos, incluso en la orina y la leche materna.
Monsanto es también el mayor proveedor mundial de semillas genéticamente modificadas y se la crítica porque una vez aplicadas, las plantas modificadas genéticamente nunca podrán ser completamente erradicadas del ecosistema. Se manipulan para que sean resistentes al glifosato, por lo que Monsanto puede venderlos de manera conveniente a sus intereses.
Cualquiera que una vez compre la semilla patentada y el glifosato asociado, debe comprarla una y otra vez, ya que solo permite una rotación de cultivo. Los productos de Monsanto representan a los agricultores de todo el mundo en dependencia y dañan el medio ambiente: los suelos están contaminados y se vuelven inútiles, los insectos mueren.

Etiqueta de Roundup
Lo peor de Bayer fue que el grupo con sede en Leverkusen había inventado y producido el gas venenoso. Según Köhler-Schnura, desde la Primera Guerra Mundial hasta hoy, Bayer ha suministrado gas venenoso, incluso a los nazis.
Monsanto y Bayer no es sería la primera vez que trabajan juntos, la empresa conjunta Mobay estuvo involucrada en la producción del herbicida usado en la guerra de Vietnam denominado comúnmente "agente naranja".
Miguel Lovera, agrónomo y miembro del gabinete del ex presidente paraguayo Fernando Lugo se siente responsable de la protección de cultivos y semillas GM, "Monsanto ha tomado nuestra tierra, el 95 por ciento de la tierra cultivable en Paraguay están ahora en manos de la agroindustria mundial. Estamos en guerra y tenemos un enemigo peor que en el enfrentamiento velico real que mantuvimos con Bolivia”
Pero no es la única Boda de la Muerte
El sector de agroquímicos se encuentra actualmente en una fuerte concentración: ChemChina adquirió compulsivamente la compañía química suiza Syngenta en mayo pasado, y en junio las autoridades estadounidenses dieron el visto bueno a la fusión de los dos gigantes químicos estadounidenses Dow Chemical y DuPont. Las asociaciones ambientales y de desarrollo advierten que las fusiones conducirían a un fuerte monopolio: solo tres corporaciones controlarían el 70 por ciento del mercado mundial de plaguicidas y más del 60 por ciento de las semillas comerciales.
Sin dudas, una situación que atenta contra la producción natural de alimentos y, está demostrado, no contribuye a la reducción del hambre; por el contrario, desde que estos productos hicieron su aparición el hambre en el mundo aumento. Se trata de elementos costosos que solo los pueden adquirir quienes disponen de recursos suficientes. Además las malezas se vuelven resistentes a los agroquímicos y se deben aplicar cada vez mayores cantidades para eliminarlas lo que incrementa los costos de producción sin que puedan aplicarse a los precios de venta de la producción agrícola.
Fuentes:
Deutsche Welle (Alemania) Agencia de Investigación del Cáncer de la ONU - OMS
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El ministro Etchevehere, entre ríos de glifosato
-segunda parte-
por Osvaldo Pimpignano
23 ene 2018
En la primera parte de esta nota comentábamos la problemática del uso indiscriminado de glifosato y la posición del flamante Ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, que sorprendió al declarar que fertilizantes, pesticidas y herbicidas químicos utilizados por la agroindustria son inocuos, cuando inapelables entidades y la Justicia afirman con sólidos argumentos lo contrario. Aquí les ofrezco la segunda parte.
Europa, lentamente hacia la prohibición del glifosato
En Europa, productos como el glifosato tienen licencia de uso por términos determinados. En este caso era de cinco años y se lo renovó por igual término, con el voto favorable de 18 países, 9 en contra y 1 abstención. Esta votación, con un 30% en contra, es sin duda un aviso a los agricultores para que vayan modificando sus métodos. Sin embargo, países que no apoyan su uso, como Bélgica e Italia, anunciaron que lo prohibirán localmente. Por su parte, Francia anunció que tomará las medidas necesarias para asegurarse que el uso del glifosato quedará prohibido en su territorio, tan pronto como exista una alternativa viable y como muy tarde, dentro de tres años. Estas restricciones no alcanzan solamente a la utilización local del glifosato, sino también la introducción en estos países de productos primarios o elaborados que contengan este producto en su cultivo o industrialización.
Por otra parte, muy cerca de nosotros, en la República Oriental del Uruguay, rige desde el 1º de enero del 2015 en el Departamento de Montevideo el decreto municipal del etiquetado obligatorio de alimentos genéticamente modificados (OGM), una iniciativa que tiende a informar al consumidor qué ingiere. Fue redactada por un importante grupo interdisciplinario, como integrantes del Laboratorio de Trazabilidad Molecular Alimentaria (LaTraMa) del Instituto de Biología Celular y Molecular de Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, además de abogados, nutricionistas, médicos, agrónomos y químicos, entre otros. Este decreto, que ya cursa su tercera actualización, fue analizado por el Congreso de Intendentes y rige, además de en la capital del país, en los departamentos de Lavalleja, Minas y Maldonado.

Fumigación mecánica
El Uruguay tiene una diferente organización política respecto de la Argentina: departamento, es sinónimo de provincia; e Intendente, de Gobernador. De manera que el Congreso de Intendentes es un importante organismo de gobierno. El Doctor en Biología molecular, Claudio Martínez Debat, integrante de LaTraMa, explicó que en Uruguay están permitidos la soja y el maíz transgénicos, pero aclaró que el decreto marca el porcentaje de cada componente de un alimento por separado. “Si un alimento tiene 0,6% de transgénico de soja y 0,6% de maíz, no se va a etiquetar, porque no se suman, cada uno es considerado individualmente. Pero si en un alimento hay un 1% de uno y otro tiene 0%, sí va a constar en la etiqueta. Habla del porcentaje, no del total del producto, sino de esa sustancia en particular. La etiqueta de los productos es redonda, con fondo blanco y letras en celeste”, aclaró Martínez Debat.
Saber qué comemos
Es sabido que la industria alimenticia incorpora derivados de la soja y el maíz GMM en casi todos los alimentos que consumimos y en los que solemos encontrar ingredientes como la lecitina de soja, el almidón de maíz y el jarabe en alta fructuosa de maíz. Estos componentes se utilizan en gran variedad de productos, desde hamburguesas, pastas, galletitas, golosinas y hasta bebidas.
Este estudio lo realizó en conjunto con investigadores mexicanos del Instituto de Ecología (IE) y del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3) de la UNAM, grupo encabezado por la investigadora Elena Álvarez-Buylla, ganadora del Premio Nacional de Ciencias 2017 otorgado por el gobierno mexicano. “En México se consume medio kilo de maíz
por día y por persona. Empezamos a sacar ADN de los productos que venden, se hizo un trabajo centrado en maíz, en harina de maíz, tortilla de maíz y tostadas; se tomaron más de 400 muestras; y se encontró que el 90% de las tortillas industrializadas tenían transgénicos, y de esas, casi un 40% tenía restos de glifosato. Es el primer estudio a nivel mundial que analiza a la vez transgénicos y glifosato en alimentos”, destacó Martínez Debat y agregó que el glifosato queda en los alimentos, porque estos granos recibieron altas dosis de esta sustancia, un producto que además se usa como secante en todos los granos para acelerar el tiempo de cosecha.

Fabián Tomassi, enfermo terminal
La agroecología como alternativa de modelo de producción
Para Martínez, el sistema del monocultivo es un modelo que se encuentra en un “callejón sin salida porque no se sostiene el ambiente, no se sostiene la salud, no se sostiene el modelo en sí”. Agregó que la agroecología es una buena alternativa que rinde más y es más sustentable porque existen cada vez más trabajos científicos que lo demuestran. El investigador Claudio Martínez Debat dijo que la agroecología es una opción sustentable y rinde más que la producción que usa agroquímicos, pero es contraria a los intereses de la industria agroindustrial, ya que no tiene ninguna participación en la misma.
“Este año (2017), han surgido algunos elementos muy interesantes con respecto a conflictos de intereses e incluso corrupción por parte de las industrias, la ciencia y los organismos de contralor. Están los llamados Monsanto Papers, que es el trabajo de muchos abogados a raíz de juicios que hicieron los pacientes de cáncer en el estado de California. Están también los llamados The Poison Papers, que son gente que llegó a viejos informes y reportes de la década del 60, de cómo los pesticidas, con supuesta inocuidad se saltearon controles cuando no le daban bien las cosas, las dejaban de lado para que fueran aprobadas”.
Para los analistas el cambio de postura de Alemania, que en una votación anterior se abstuvo, fue una decisión que influyó a otros países. El gobierno alemán pidió cambios en el texto para limitar el uso privado del glifosato y sobre el respeto de la biodiversidad. Sin embargo la ministra alemana de Medio Ambiente, lamentó la decisión, “Está claro que Alemania tenía que abstenerse”, dijo en un comunicado, y explicó que había transmitido a su colega, el ministro de Agricultura, su oposición a renovar la autorización “incluso bajo ciertas condiciones”.
Todo hace suponer que en Alemania, quien en principio se había abstenido, se desató una tormenta perfecta. Monsanto, dueña del glifosato fue recientemente adquirida por Bayer que tiene su casa matriz en Alemania. Ya sabemos qué puede suceder cuando las políticas confrontan contra los negocios.

Protestas contra el glifosato en Basavilbaso, Entre Ríos
Según representantes del agronegocio argentino, la prohibición de uso de glifosato en la UE habría generado perjuicios significativos en un negocio que mueve 16.800 millones de dólares al año y son trabajadas más de cinco millones de hectáreas tratadas con agroquímicos. Si se preocupasen de la salud y del cuidado del suelo tanto como de sus negocios, seguramente gozaríamos de una mejor calidad de vida.
Recientemente, el pasado 28 de diciembre, el Diario Rio Negro de Bariloche, informó que los responsables de un emprendimiento inmobiliario en la península San Pedro y el empleado que contrataron para efectuar el desmonte del terreno, fueron sancionados por la Justicia Civil con una multa de 90 mil pesos por los daños ambientales que provocaron con la tala indiscriminada, la quema de restos forestales y la aplicación de glifosato. El importe deberá ser depositado en favor de la Cruz Verde Rionegrina. El fallo del Juez Cristian Tau Anzoátegui llega más por impulso de la ONG Árbol de Pie, que presentó un amparo colectivo. El Juez sostiene que los imputados, Rafael Bone, Jorge González Galé y Joel Contreras Bahamondez, no están libres de culpa porque hicieron “un uso incorrecto y abusivo” de los permisos obtenidos para la limpieza del terreno.
Por su parte la provincia de San Luis, por Ley 958 publicada en su Boletín Oficial en diciembre de 2016, prohíbe la aplicación en cultivos productivos de glifosato y/o herbicidas equiparables y/o cualquier tipo de agroquímicos en zonas ubicadas a una distancia menor de mil quinientos metros del límite de los centros urbanos o desde la última línea de edificación de centros poblados o espacios públicos definidos como tales por los Municipios. Ante la falta de delimitación Municipal se considerará última línea de edificación a la última calle pública del trazado urbano o de 300 metros de toda casa o recinto habitado y ubicado en áreas rurales.
Mientras tanto el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Humano, Rabino Sergio Berman, desconociendo este antecedente, redujo los límites de seguridad que protegen a las zonas urbanizadas donde se prohíbe fumigar para proteger las poblaciones. La decisión fue tomada en base a un informe de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa, llamados popularmente, “los sojeros”.
¡Otra vez el lobo cuidando la granja…!!!

FUENTES:
https://www.ouest-france.fr/economie/agriculture/como-el-glifosato-envenena-la-pampa-humeda-5382816
Imágenes capturas Web - riouruguay.uy - Tiempo Argentino - Diario Rio Negro, de Bariloche - rionegro.com.ar
http://www.rionegro.com.ar/bariloche/multaron-a-los-que-usaron-glifosato-en-bariloche-DC4163104
Sobre Ciencia, Uruguay - www.ouest-france.fr - Propias
Tenemos más muertes por glifosato en la Argentina
Por Osvaldo Pimpignano
21 ago 2018
En la búsqueda de información relevante y comprobable que ofrecerles, leo en la Deutsche Welle de Alemania una nota relacionada con el uso indiscriminado del agroquímico glifosato. Me parece importante compartirla por ser muestra de dos situaciones que deben alertarnos. Que la problemática de la aplicación de este químico se ha internacionalizado; y que la preocupación que causa en nuestro país llegó al llamado Primer mundo. Les comparto la nota.
El Parlamento Europeo quiere menos glifosato. El veneno de la planta se inyecta en todo el mundo y especialmente en la Argentina. El médico argentino Ávila Víquez, advierte sobre las consecuencias. Hay tipos más comunes de cáncer y malformaciones. El pediatra Medardo Ávila Vázquez informa en Bonn sobre la relación entre el glifosato, el cáncer, los abortos espontáneos y las malformaciones:
Deutsche Welle: Sr. Ávila Vázquez, usted es pediatra en un hospital y trabajo y en la Universidad de Córdoba. ¿Cuál es su experiencia con el pesticida glifosato, que se inyecta en la Argentina con particular frecuencia?
Podemos ver claramente que las personas se enferman a causa del glifosato. Enferman desproporcionadamente y contraen otras enfermedades. Con más frecuencia contraen cáncer, especialmente cáncer de pulmón, mama y colon. En estudios, hemos confirmado la relación. Las personas en ciertas áreas rurales tienen cáncer tres veces más a menudo, y en algunos lugares del cultivo de soja, el cáncer se ha convertido en la principal causa de muerte. En la pequeña ciudad de Monte Maíz, por ejemplo, descubrimos que hubo 35 casos de cáncer el año pasado. Según los datos del Ministerio de Salud, deberían haber sido solo once. Por lo tanto, tenemos 24 casos de cáncer adicionales allí.
DW: Los niños y los fetos reaccionan especialmente a las toxinas ambientales. ¿Qué observación está haciendo aquí?
Alrededor de 12 millones de argentinos viven en la región del cultivo de soja. Viven en pueblos que están rodeados de campos de soja y hay una gran cantidad de glifosato rociado. Los llamamos "pueblos rociados", son fumigados. En estos lugares, encontramos que la cantidad de abortos involuntarios ha aumentado considerablemente. Normalmente, la tasa de abortos espontáneos en humanos y animales es del dos por ciento. Pero en estos lugares, la tasa de abortos espontáneos es de entre cinco y seis por ciento. Además, en estos lugares, el número de malformaciones aumenta bruscamente. La provincia de Chaco es un área de cultivo de soja. Allí, encontramos que entre 1997 y 2008, el número de malformaciones se cuadruplicó. Durante el mismo período, el cultivo de soja en la provincia aumentó en un factor de siete. Trabajo en una clínica neonatal y veo que muchos de estos niños mueren.
DW: ¿Cuáles son las consecuencias de la política?
El problema es que la política protege el comercio de soja y glifosato. Mucho se está ganando con el cultivo de soja y el estado tiene ingresos fiscales. El gobierno está minimizando los problemas de salud que ocurren, queriendo que no los vean. Pero los problemas son muy grandes y se hace cada vez más difícil.
DW: ¿Qué problemas siguen?
Esta economía agrícola genera más costos de salud y el contaminador no las paga. Eso es un problema. Además, vemos que la comida está contaminada por glifosato, los límites permitidos se exceden. Nuestro algodón también contiene una gran cantidad de glifosato y encontramos residuos de glifosato en apósitos y tampones estériles. Esto es muy peligroso porque el glifosato es cancerígeno.
DW: ¿Cuál sería la solución para la Argentina y su agricultura?
En la agricultura, uno no debe usar medios que causen cáncer. La comida y el algodón no deben estar contaminados. La OMS ha identificado qué sustancias causan cáncer y qué sustancias deben evitarse. Es por eso que se debe prohibir el glifosato.
DW: ¿Cuál es la alternativa?
Los venenos no deben ser indiferentes a la agricultura. Nuestros hijos, vecinos y conciudadanos comen la comida. La comida debe ser saludable y no estar contaminada con veneno. Una actitud de "no me importa" es inaceptable. Es posible trabajar con agentes menos tóxicos. Actualmente, sin embargo, se usa más y más veneno. La agricultura con menos veneno es posible, pero requiere más trabajo, cuidado y atención.
DW: En la Argentina están discutiendo sobre el glifosato. ¿Cuál es su pronóstico?
Hay un movimiento fuerte en todas las provincias que se niega a inyectar glifosato. Las aldeas prohíben las fumigaciones en la zona y no se permiten vehículos de aspersión en las aldeas. Es un conflicto entre humanos y agricultura con las grandes compañías como Monsanto, Syngenta y Bayer. Los ciudadanos quieren comida saludable. No quieren enfermarse y morir de cáncer. Exigen la mayor protección posible del estado. Este es un conflicto entre el derecho humano a la salud y la economía agrícola, que quiere ganar dinero rápido. Hasta ahora, los gobiernos de América del Sur y la UE protegen los intereses comerciales. Pero estos gobiernos tienen que actuar. Una sociedad seria debe proteger los derechos humanos y no solo el interés del capital.
El Dr. Medardo Ávila Vázquez trabaja en el hospital de Córdoba, Argentina. El farmacólogo y el pediatra conocen las consecuencias para la salud de los pesticidas y realizan investigaciones epidemiológicas. Pertenece a la red médica argentina “Médicos de Pueblos Fumigados” (médicos de las aldeas rociadas). La red tiene como objetivo proporcionar información objetiva e independiente sobre los efectos de los venenos en la agricultura.
Fuente:
La entrevista fue realizada por Gero Rueter, para Deutsche Welle.

Bebé en Malabrigo, Argentina, con síndrome de Edwards. Debido al daño genético, la esperanza de vida es solo de unos pocos días.
El ministro Etchevehere, entre ríos de glifosato
-primera parte-
por Osvaldo Pimpignano
02 ene 2018
Hace poco tiempo, me ocupé de la problemática que acarrean la “Modificación de las prácticas agrícolas”. En la misma, comentaba que la agricultura ha cambiado sus reglas dramáticamente, ya que del cultivo tradicional, que alguna vez nos dio el título de “granero del mundo”, donde los cultivos se rotaban para mejorar y conservar los suelos, hemos pasado a los actuales agronegocios, manejados no por agricultores, sino por fondos de inversión que compran o arriendan grandes extensiones de campos, para producir con métodos que podríamos denominar industriales.
La principal modificación introducida en las prácticas agrícolas es la falta de rotación de cultivos para la conservación de los suelos. Ya no se aran los terrenos, se utiliza la llamada siembra directa que compactan los suelos, impidiendo la adecuada absorción del agua de lluvia que, a juicio de algunos especialistas, justifica las recientes inundaciones que sufrieron en un momento catorce provincias argentinas. Solo se cultivan aquellos granos que tienen mayor demanda en el mercado, independientemente de si los mismos son los que requiere la alimentación humana.

Etchevehere asume como Ministro de Agroindustria
Estamos viviendo una paradoja: según la FAO, cada año aumenta la producción de granos y al mismo tiempo aumenta el hambre en el mundo. Los agronegocios requieren obtener de cada hectárea cultivada el mayor rédito económico. Por lo cual, solo cultivan lo que mayor precio tenga en el mercado y para esto apelan a semillas modificadas y grandes cantidades de agroquímicos. O como afirman los damnificados por estas prácticas, “agrotóxicos”.
Y aquí está el núcleo de la discusión. Quienes llevan adelante este tipo de explotación agrícola, que requiere de fertilizantes, pesticidas y herbicidas químicos, aseguran que las mismas son inocuas, que no causan ningún daño ni al ambiente ni a las personas que habitan las zonas rurales. Recientemente, fue nombrado Ministro de Agroindustria de la Nación un terrateniente entrerriano, Luis Miguel Etchevehere, quien fuera hasta ese momento titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), el más importante nucleamiento de ruralistas de la Argentina y habló de diversos temas vinculados a su cartera, entre los que defendió el uso de ciertos químicos como el glifosato.
“Vamos a continuar con las políticas que está llevando adelante la Argentina, de buenas prácticas en las aplicaciones. Incluso, la palabra agrotóxicos es un poco agresiva. Son productos fitosanitarios que se utilizan para mejorar la producción ni más ni menos que de alimentos”, definió Etchevehere.

El agronegocio sigue fumigado escuelas
Sin intención de polemizar con el Ministro, recuerdo que la OMS clasifica al glifosato como cancerígeno. Además, los dichos del flamante Ministro parecen estar desmentidos en los hechos. Hace unos años, un mapeo epidemiológico realizado en un barrio de las periferias de la ciudad de Córdoba, demostró que estas prácticas son perjudiciales para la salud. En el barrio Ituzaingó, el mapeo realizado por los vecinos demostró que muchos de sus habitantes tenían acumulación de estos tóxicos y los enfermos y fallecidos por cáncer eran mucho mayores que el promedio estadístico. Esta recolección de pruebas llego a la justicia quien condenó a tres personas por esto.
Tampoco está de acuerdo con el ministro su coterráneo, el senador provincial Exequiel Blanco (Departamento Tala), quien presentó un proyecto de ley para prohibir “el uso, aplicación, almacenamiento, distribución y comercialización del producto llamado glifosato, y toda aquella composición que lo contenga”.
Una investigación publicada por la revista internacional Environmental Pollution y realizada por científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) reveló que el herbicida glifosato no hace más que acumularse en los campos argentinos, principalmente en la provincia de Entre Ríos, y Urdinarrain encabeza el ranking mundial.

Antonella González cuando estaba internada en el Hospital Garrahan
Simultáneamente en otras regiones de nuestro país, se producen situaciones semejantes, por sus condiciones productivas. Santa Fe registra una cantidad de denuncias de fumigaciones que no respetan los límites de seguridad entre los sembradíos y los pueblos, y en particular, las escuelas rurales. También en la Pampa Húmeda sur aparecen las quejas. Recientemente una publicación francesa investigó el caso y en la ciudad de Rojas encontró que Guillermo Arejo Fischnaller realiza campañas a través de redes sociales y reuniones ciudadanas para concientizar a la gente acerca de los peligros de la agricultura intensiva.
“¿Inocuo? ¿El glifosato? Pregúntenselo a los argentinos. En veinte años, la Pampa húmeda fue colonizada por cultivos transgénicos de soja, trigo y maíz y bombardeada de glifosato, provocando un terrible daño a la salud de niños y adultos”, afirmó Fischnaller. Y agrega la publicación. “Cánceres, malformaciones, trastornos de la tiroides se multiplican, mientras que los suelos pierden vida pues dejan de absorber el agua de lluvia, que termina inundando campos y pueblos y transmiten los contaminantes al agua subterránea y a los ríos. El colmo de los colmos: el herbicida que se supone que mata todas las malezas no deseadas ha engendrado más de 30 variedades que ahora son resistentes a ella. El viaje al país del ‘milagro glifosato’ que se convirtió en una pesadilla…”(1)
Ya en marzo de 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), concluyó que "existe evidencia suficiente" para relacionar al glifosato con, precisamente, la proliferación de la enfermedad.
Pero en el terruño del Ministro Etchevehere también se cuecen habas.
El foco de atención recaló recientemente en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, donde se desarrolló un juicio por intoxicación de una maestra y cinco alumnos ocurrida en diciembre de 2014, que condenó a 1 año y 6 meses de prisión en suspenso a los tres imputados por una fumigación aérea sobre la Escuela Nº 44 República Argentina, de Colonia Santa Anita.
El tribunal condenó a los tres imputados: el presidente de la empresa fumigadora de Villaguay, Aero Litoral SA, Erminio Bernardo Rodríguez; al dueño que contrató el servicio, José Mario Honecker; y al piloto que manejaba la aeronave, César Martín Visconti, por “lesiones leves culposas y contaminación ambiental culposa”, por realizar la tarea en los alrededores de la escuela en horario de clase.
Pero si esto no fuese suficiente, el pasado 19 de noviembre el diario porteño Tiempo Argentino publicó una nota con un título impactante (por no afirmar que aterrador): Gualeguaychú la ciudad que no toma agua de la canilla por miedo al cáncer.
En Gualeguaychú ya nadie toma agua de la canilla. Muchos hasta dejaron de bañarse en el río. Una mujer reconoce que siente miedo hasta de respirar. Ninguno que conozca su historia se atrevería a decir que está exagerando cuando relata que, su hija Antonella González tenía la vida que quería tener a los nueve años. Antonella era tratada por asma y viajó a Santa Fe en busca de una segunda opinión. El médico que la reviso "con sólo tocarla se dio cuenta de que tenía el bazo inflamado y que debía internarla de inmediato porque podía ser leucemia". De regreso a Entre Ríos, la madre de la niña recurrió a un médico privado quien confirmó el diagnóstico. Sucede que en el hospital de Gualeguaychú no se registran niños con cáncer, no hay una lista de chicos que hayan sido diagnosticados alguna vez, pero tampoco hay oncopediatras, una buena razón para no contar con una nómina de enfermos. El médico le dijo “hasta acá llegué” y le aconsejó que la llevara a Buenos Aires.

Entre Ríos, en el diario francés "Liberation", del pasado 9 de noviembre
"Los tipos de tumores que crecieron pueden estar relacionados con los agroquímicos"
Héctor Aracena tiene 60 años, es jefe del Servicio de Oncología del Hospital Centenario, de Gualeguaychú, y responsable del Registro Provincial de Tumores de Entre Ríos para la Zona 4, que comprende Gualeguaychú, Gualeguay, Urdinarrain, Paranacito e Islas del Ibicuy. Avisa que él no hace Oncopediatría, sino que se ocupa sólo de los adultos, y con esa aclaración revela un dato importante: en toda la provincia no hay especialistas que traten el cáncer en niños y en consecuencia no hay estadísticas. El registro de los casos en Entre Ríos (solo de adultos) se creó en 2001. Desde entonces, se publican a través del Instituto Nacional del Cáncer. Pero el último informe completo es del año 2012.
"En 2001 teníamos en Gualeguaychú 270 nuevos casos por año. En 2012, esa cifra trepó a 460 (un aumento del 70%). Eso quiere decir que hay más de un nuevo caso de cáncer por día", explica Arocena. El oncólogo destaca que la incidencia (aparición de nuevos casos) del cáncer aumentó a nivel nacional y mundial y que, por supuesto, Gualeguaychú no es la excepción. Sin embargo, presenta una particularidad que enciende las alarmas: la ciudad registra el doble de incidencia en comparación con el resto de las zonas en cuatro tumores: linfomas, estómago, vejiga y riñón. "Si en las otras zonas de la provincia, el índice está en 7 u 8%, en Gualeguaychú llega a 17%, y eso tiene que ser estudiado, porque puede estar relacionado con la ingesta de agua contaminada con agroquímicos, que sabemos que son cancerígenos. Cuando uno ingiere líquido, pasa por el estómago, es absorbido por los riñones y luego depositado en la vejiga para eliminarlo.” Volviendo a Antonella González, fue ingresada al Hospital Garrahan y a las pocas horas la dejaron internada y una de las enfermeras preguntó qué pasaba en Entre Ríos, porque la mayoría de los chicos con cáncer que eran atendidos en el hospital venían de ahí.
Según la revista internacional Environmental Pollution lo que pasa en Entre Ríos es el glifosato. Una investigación publicada por la revista y realizada por científicos del Conicet, reveló que el herbicida volcado en los campos argentinos por el agronegocio no se degrada, por lo tanto, se acumula; y que la concentración de glifosato constatada en Entre Ríos, con epicentro en la localidad de Urdinarrain, dentro del departamento de Gualeguaychú, se encuentra entre las más altas a nivel mundial.
Por su parte, el bioquímico Gustavo Lerer relató que: "En el Hospital Garrahan se atienden muchos niños provenientes de Entre Ríos, pero también de otras provincias sojeras, como Santa Fe. Nosotros presentamos notas a la dirección para tener un protocolo de atención especial para estos casos que incluya, por ejemplo, preguntas sobre el lugar donde viven, si están cerca de campos fumigados, pero seguimos esperando una respuesta. Los trabajadores venimos alertando sobre los agrotóxicos hace mucho, pero nadie asume la responsabilidad", se queja Lerer, que además de bioquímico es delegado de ATE en el Garrahan.
En la segunda parte de esta nota, comentaré qué se opina en Europa. La importancia de conocer lo que se come y la agroecología como alternativa de modelo de producción.
(1)
https://www.ouest-france.fr/economie/agriculture/como-el-glifosato-envenena-la-pampa-humeda-5382816
Fuentes: Imágenes capturas Web - riouruguay.uy - Tiempo Argentino - Sobre Ciencia, Uruguay - www.ouest-france.fr - Propias - Revista El Federal


