Exclusivo para los chicos:
Papá Noel, ¡sí existe!
(nota, no tan cuento de Navidad…)
por Osvaldo Pimpignano
10 nov 2017
Contra todas las versiones maliciosas que aseguran que Papá Noel no existe, hoy daremos pruebas de que es real, tan real como los Reyes Magos. Este personaje legendario, que en la cultura occidental trae regalos a los niños en la Nochebuena, la noche del 24 al 25 de diciembre de cada año. El origen de Papá Noel fue el obispo cristiano de origen griego llamado Nicolás, que vivió en el siglo IV en Anatolia, en los valles de Licia, en la actual Turquía. Era una de las personas más veneradas por los cristianos de la Edad Media.
Era hijo de una familia acomodada. Su padre deseaba que fuera comerciante en el Mar Adriático, mientras que su madre pretendía que fuera sacerdote como su tío, que era obispo de Mira, antigua ciudad licia de la Anatolia Egea, actualmente Turquía.
Fallecidos sus padres, quien luego sería San Nicolás, repartió sus bienes entre los necesitados y partió hacia Mira para vivir con su tío y ordenarse sacerdote a los 19 años. Más tarde, al morir su tío fue elegido para reemplazarlo como obispo.
Su relación con los niños nace en ocasión en que alguien acuchilló a varios niños. Entonces, el santo rezó por ellos y obtuvo su curación casi inmediata. Pero además, Nicolás tenía especial inclinación por los niños.
La historia cuenta que un empobrecido hombre padre de tres hijas, no podía casarlas por no tener la dote necesaria. Al carecer las muchachas de la dote, parecían condenadas a ser "solteronas". Enterado de esto, Nicolás le entregó, al obtener la edad de casarse, una bolsa llena de monedas de oro a cada una de ellas, pero lo hizo en secreto entrando por una ventana y poniendo la bolsa de oro dentro de los calcetines de las niñas, que colgaban sobre la chimenea para secarlos.
Pero, ¿cómo se relaciona con los regalos de Navidad? En otra época cuando Papá Noel aún no se había corporizado tal como lo conocemos, aparecía con otras personalidades, como el caso de los niños italianos que recibían regalos de un "hada" llamada Befana. En Cataluña y algunas zonas de Aragón, es un tronco "mágico" llamado Tió de Nadal; en la cultura catalana se hace referencia al Tió de Nadal que el día 25 por la tarde, después de la cena tradicional de Navidad traía obsequios a los niños. En los pueblos de algunos valles vascos y navarros, los regalos los traía en forma de un carbonero llamado Olentzero, y en los valles de Vizcaya y alrededores también Iratxoak. En ciertas zonas del centro de Galicia se oye la leyenda del Apalpador, que llegaba el día de Navidad, dejando castañas a los niños más delgados, para que engordaran y carbón a los mejor alimentados para que calentaran la casa.
En realidad, todos estos personajes eran Papá Noel que asumía diferentes formas.

Papá Noel con su traje holandés
Pero Papa Noel un día resolvió tener una sola personalidad. Esto sucedió alrededor del año 1624, en ocasión de que unos inmigrantes holandeses fundaron la ciudad de Nueva Ámsterdam, que cuando pasó a dominio inglés se llamó Nueva York. Con estos inmigrantes llego a América Papá Noel, a quien en Holanda llamaban Sinterklaas y que todavía no se vestía de rojo. Ya veremos que pasó.
Pasado el tiempo, Papá Noel consiguió que el poeta Clarke Moore publicara en 1823 un poema donde contó la verdadera apariencia de Papa Noel, que en inglés llamó Santa Claus.
En ese poema relata como Santa Claus regala juguetes a los niños en víspera de Navidad y que se transporta en un trineo tirado por nueve renos, incluyendo a Rodolfo (Rudolph) que ilumina el camino con su roja nariz. Pero recién hacia 1863 adquirió la actual fisonomía de gordo barbudo bonachón que es su verdadera fisonomía.

El viejo Papá Noel, ilustración de un libro estadounidense del año 1855
A mediados del siglo XIX, Santa Claus viajó a Inglaterra y de allí a Francia, donde se asoció con Bonhomme Noël, que allí todavía vestía de blanco con vivos dorados y se supo que procedía de algún sitio del Polo Norte, y por esto se trasladaba en trineo tirado por renos. Pero ya en el siglo XX, la empresa Coca Cola encargó al pintor Haddon Sundblom que remodelara la figura de Santa Claus/Papá Noel y se rumorea que es desde entonces que se viste de color rojo y blanco.

Papá Noel con su actual traje
En cuanto a la morada de Papá Noel, efectivamente vive en el Hemisferio Norte, en la Laponia finlandesa. Su domicilio no es un secreto, pero debido a su popularidad se tiene que ocultar a los ojos de los mortales en Korvatunturi, cerca de la frontera con Rusia. Allí habita con su esposa, sus duendes y sus renos, y es desde donde parten los obsequios que piden los niños, respondiendo según se han portado durante el año.
Pero sucedió un acontecimiento que complicó el trabajo de Papá Noel: la población mundial creció enormemente; y esto dificultó su tarea a la hora de llevar regalos a todos los niños buenos del mundo. Entonces Papa Noel pidió ayuda a las familias de los niños. Desde entonces, los padres, tíos y abuelos ayudan a repartir los juguetes que fabrica en el Polo Norte. Sin embargo, cada año Papá Noel sigue repartiendo los regalos en una diferente parte del mundo que es secreta, de modo que siempre habrá niños que reciben los regalos directamente de manos del mismo Papá Noel.

De manera, chicos, que a continuar enviando sus cartitas con su pedido a Papá Noel. La pueden dejar en algún lugar de la casa que mamá y papá les diga, en algún buzón del súper o enviarla a su domicilio en Finlandia, a ocho kilómetros de Ronaniemi, la llamada capital de la Navidad, donde se encuentra la villa de Santa. Trabaja allí los 365 días del año inspeccionando que todo marche bien en la fábrica de juguetes de los elfos, recibiendo y contestando las cartas que lleguen a su dirección de correo. Allí recibe y contesta las cartas de todos los niños de 0 a 99 años (mayores abstenerse). ¿Y saben cuál es la dirección? Es esta:
Santa Claus
Ronaniemi
ZIM 96930
Círculo Polar Ártico
FINLANDIA
Todos los que escriban a la casa de Papá Noel, recibirán por correo la respuesta escrita por el mismísimo. De manera que prepárense a escribirle y llevar la carta al correo de su barrio. No olviden colocar dentro de la carta en forma clara su nombre, dirección, código postal y el país, en la misma forma que les indico en el modelo de envío.
Eso sí: no puede contestar las cartas que los chicos dejan en su casa o los súper porque pasa muy apurado. Cuando, hace mucho, yo era niño le escribía a su casa; después le escribieron mis hijos, y luego mis nietos. Y siempre nos contesta con una carta de muchos colores. ¡¡¡A escribir!!!


