Un lavarropas que funciona sin agua
por Osvaldo Pimpignano
02 jul 2017
Dos estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba, de la carrera de Diseño Industrial, inventaron un equipo lavarropas ecológico. El equipo es para uso industrial y ya fue inscripto en Propiedad Intelectual.
Se trata del cordobés Nicolás Araya y del salteño Andrés Vuksanovic quienes diseñaron un lavarropas industrial en seco, que utiliza dióxido de carbono como solvente de lavado.
El aparato, que apunta a la problemática ambiental y puntualmente a la escasez de agua en el mundo, fue presentando como trabajo final y los jóvenes aprobaron la tesis con 10, en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad Nacional de Córdoba.
Lo realizadores bautizaron su invento como NIMBUS, una derivación del nombre de las nubes “cúmulus nimbus”, que se caracterizan por ser blancas, pomposas y gigantes.
Se diferencia de otros tipos de lavado en seco porque no utiliza agua en absoluto, sólo dióxido de carbono natural y un detergente patentado reciclable y biodegradable.
El proceso de limpieza de prendas en el NIMBUS es por medio de la inmersión de las mismas en un tambor lleno de LCO2 (dióxido de carbono líquido), a determinadas condiciones de presión y temperatura para garantizar la efectividad del solvente. Para mantener esas condiciones, el aparato cuenta con un sistema de distribución, dosificación y control de LCO2 que consiste en tanques de diferentes capacidades, válvulas y un sistema de inyección y compresión.
El ciclo de lavado tiene una duración de 30 minutos, aproximadamente, en el programa más complejo, mientras que los lavarropas actuales cuentan con un ciclo superior a 45 minutos o una hora. Una vez finalizado el lavado, el solvente puede ser recuperado casi en su totalidad por medio de un sistema de filtros que lo purifica luego de cada ciclo permitiendo que el mismo recircule una y otra vez por el sistema en ciclos posteriores. El mínimo porcentaje de pérdida (0,0038% del total de líquido por ciclo de lavado) es suministrado por un sistema de reposición cada 45 días aproximadamente.
Este tipo de limpieza utiliza dióxido de carbono líquido, lo mismo que las hace burbujeantes a las gaseosas o la soda. Fue nombrado por Greenpeace, EPA (reportes de consumidores), Nordic Swan Environmental Projects y Blue Angel Assosiation como el método de limpieza en seco más efectivo y cuidadoso con el medio ambiente que cualquier otro método.
El NIMBUS tiene la ventaja de representar un ahorro económico para el usuario y facilitar el lavado de prendas, ya que luego de cada ciclo terminan completamente secas y casi sin arrugas, por lo que no es necesario realizar un proceso de secado. Su comercialización traería consigo grandes beneficios: el usuario no desperdiciaría agua, el costo de reposición del LCO2 no sería elevado y se reduciría el consumo de energía. Por lo tanto, además de estar haciéndose un lavado más saludable y ecológico, se estaría haciendo un lavado más económico.

No es tóxico
El CO2 no es tóxico. La máquina contiene en todo su circuito válvulas de seguridad que controlan continuamente el flujo y presión del sistema. En caso de haber pérdidas o algún inconveniente, el aparato tiene una parada automática y además cuenta con un botón de emergencia en su cara frontal para seguridad del operario.
El dióxido de carbono ha sido identificado como gas ecológico. Se utiliza y es recuperado en las industrias, que de otra manera iría al ambiente. Además, el 98% del CO2 utilizado en la máquina es reciclado una y otra vez, para luego ser re-usado, indicaron sus diseñadores.
Cuidar el agua
Tanto a Nicolás como a Andrés, les preocupa la problemática ambiental y hacia allí se orientaron al momento de buscar temas para desarrollar la tesis de la carrera.
“Nos encontramos con datos escalofriantes que nos hicieron reflexionar sobre el poco tiempo que nos queda como seres humanos para hacer algo al respecto con el calentamiento global y la escasez de agua en el mundo. Para tener una idea: en los últimos 25 años, la disponibilidad de agua en el mundo disminuyó un 50%; para 2025, se predice que 3,5 billones de personas (casi la mitad de la población total) sufrirán problemas con el agua; sólo el 0,003% del volumen total de agua en nuestro planeta es apto para consumo humano. Un lavarropas doméstico consume 100 litros de agua por ciclo de lavado, mientras que un lavarropas industrial consume aproximadamente 300 litros por ciclo del 0,003% de agua que podemos consumir los seres humanos”, explicó Nicolás.
Por lo que se les ocurrió desarrollar un producto que representara un ahorro importante del recurso “agua” y que fuese utilizado cotidianamente por miles de personas, y así reducir rápidamente el impacto negativo sobre el medio ambiente. “Surgió la idea de diseñar un lavarropas industrial sin consumo de agua. Lo presentamos, fue aprobado y rendido. Durante un año profundizamos la investigación y rendimos la Tesis con 10”, agregó.
En la resolución material del NIMBUS se utilizaron materiales 100% reciclables. “Pero que a su vez cuentan con las características requeridas por el mismo, como: seguro, resistente, higiénico, renovable, etc., tales como acero inoxidable, fundición de hierro y Corian (DuPont)”, detalló Nicolás.

Con patente y en condiciones de competir en el mercado
Al tratarse de un lavarropas industrial con una mayor capacidad de lavado (20 kilogramos de prendas secas) y al ser una tecnología recientemente desarrollada, Araya opinó que es competitivo frente a los que existen en el mercado, los cuales están costando entre 40 y 65% más y utilizan agua o solventes nocivos para la salud para realizar el lavado.
Como primer paso el producto fue registrado en la Sociedad Argentina de Letras, Artes y Ciencias con el título de Propiedad Intelectual Nº 179412, en julio del 2015 y recientemente en el INPI (Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual).
Hablando del futuro del lavarropas ecológico, Nicolás Araya sostuvo: “Consideramos a Nimbus como el puntapié inicial para futuros desarrollos sobre el tema. De todos modos, estamos haciendo lo posible por hacerlo conocer y poder verlo en el mercado lo antes posible. Más allá de todo, es realmente una solución a una problemática actual de mucha importancia. Asimismo, hay una creciente demanda de productos ecológicos a nivel mundial, la comercialización de este tipo de productos está en ascenso. Por lo que esperamos que Nimbus tenga futuro”, esperanzado a pesar de la apremiante situación de la industria argentina. Sería lamentable que debiéramos adquirir el NIMBUS fabricado en China o Egipto…


