por Patricia Grau-Dieckmann - 24 nov 2021

 

En el arte, una de las escenas de la vida de Jesús más fácilmente reconocible es la de la huida a Egipto. Mateo es el único de los evangelistas canónicos que recoge esta historia y su relato es simple y conciso: “Herodes buscará al niño para matarlo. José tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto”.

 

Tan escueta narración no permitía que la inspiración artística tomara vuelo y, al igual que en casi todas las imágenes cristianas, se recurrió a los textos apócrifos, que enriquecieron el escape de la Sagrada Familia con borricos, palmeras, ángeles y otros personajes secundarios.

 

Las siguientes imágenes son las típicas escenas de la fuga a Egipto de fácil identificación:

 

21 11 24 PGD Una huida a Egipto según los evangelios apócrifos Parte 1 1

Huida a Egipto, Giotto di Bondone, 1303-1306, fresco, Capilla Scrovegni, Padua.

 

21 11 24 PGD Una huida a Egipto según los evangelios apócrifos Parte 1 2

Duccio de Buoninsegna, La Huida a Egipto, Predela de La Maestà, pintura sobre tabla, 1308-1311, Museo dell’Opera del Duomo, Siena.

 

Textos canónicos vs. textos apócrifos

Los Evangelios canónicos (Mateo, Marcos, Lucas y Juan), parcos en sus líneas generales, son insuficientes para explicar la fecunda riqueza iconográfica de las representaciones plásticas cristianas.

 

A partir del siglo II comienzan a circular los evangelios apócrifos. Su aporte es invalorable para el fiel, ya que explican cronológicamente la historia sagrada, calculan años los diferentes episodios, hacen coincidir fechas, aclaran los nombres de muchos personajes y, con esta variopinta información, convierten en creíble y comprensible una historia que aparece como fragmentada e incompleta en los evangelios ortodoxos.

 

Los primeros intentos de excluir estos textos “espurios” de los canónicos o inspirados por Dios comenzaron con San Jerónimo (340-420) y el papa Dámaso (366-384). Pero la distinción definitiva se da bajo el papa Gelasio (492-496) quien, mediante un decreto, define la separación entre las obras de inspiración divina y los anatemizados textos pseudoepigráficos o de autoría falsamente atribuida. Sin embargo, paradójicamente, estos escritos apócrifos continuarán influyendo en el arte bajo el flagrante amparo de la Iglesia, incluso hasta nuestros días.

 

La huida a Egipto en Santa María la Mayor

En una de las cuatro basílicas principales de Roma, Santa María la Mayor, existe una serie de deslumbrantes mosaicos que cubren el arco de acceso al ábside. En ellos se representan escenas de la vida de María y de Jesús y, aunque es el primer ejemplo conocido en el que aparecen escenas de este tipo en el cristianismo, existen otras circunstancias que destacan aún más su importancia.

 

21 11 24 PGD Una huida a Egipto según los evangelios apócrifos Parte 1 3

 

(continuará)