por Candela Saldaña – 05 mar 2020

 

Pasaron tan solo tres meses desde el inicio del año y se cometieron 63 femicidios; estadísticamente es 1 femicidio cada 23 horas.  El cálculo no se estanca y se actualiza hora a hora.  88 niños y niñas perdieron a sus madres como consecuencia de la violencia machista en lo que va del año.

 

En nuestra historia hemos sido maniatadas, denigradas, humilladas, calladas, asesinadas, quemadas, empaladas, enterradas.  Lloraron madres, abuelas, tías, hermanas, niños y niñas.  Hubo velatorios y funerales.  El 15% de ellas hicieron denuncia previa y el 3% tenían medidas judiciales.  Según los informes, una mujer corre más peligro dentro de su propia casa que en plena calle.  La provincia de Buenos Aires en 2019, fue escenario del mayor número de femicidios con 111 casos.  La siguen Santa Fe, con 24; Córdoba, con 21; y Salta y Tucumán, con 16 casos cada una.  Los datos surgen del relevamiento nacional de medios gráficos y digitales que realizaron desde el Observatorio para mostrar cómo la violencia machista no da descanso; y a su vez, encender las alertas en el Estado nacional para que continúe trabajando en erradicar las violencias contra las que día a día se enfrentan las mujeres en la Argentina.

 

20 03 05 CS Nos arrebatan la vida 1

 

Como género fuimos y somos víctimas de abusos, violaciones, insultos; nos han tratado de la peor forma y han dejado nuestras muertes estancadas en un cajón sin justica alguna.  Se nos estremeció el alma, y quien de nosotras no habrá llorado cuando llegaban noticias de las desaparecidas; no hay duda de que el pensamiento que rondaba por nuestras cabezas era el de “espero que esté bien”, “que no le haya pasado nada”, “por favor, muerta no”.

 

Estuvimos pendientes en 2013 cuando Ángeles Rawson, que había salido de una clase de gimnasia, era encontrada después de un día en la basura, como si no valiera nada.  Nos paralizamos cuando oímos que Lucia Pérez, de 16 años, había muerto a causa de ser drogada, violada y empalada.  Ramona Nicolasa “Peli” Mercado tenía 13 años cuando caminó unas cuadras para llevarle un pantalón a su mamá que estaba en la casa de una vecina; un auto se la llevó y nunca más la volvieron a ver.

 

20 03 05 CS Nos arrebatan la vida 2

 

Después de 10 días de intensa búsqueda, Candela Rodríguez, de 11 años, aparece muerta en el interior de una bolsa de consorcio.  Dahiana Moyano volvía a su casa, se bajó antes del colectivo por las malas condiciones del camino, un hombre la atacó y dejó su cuerpo en un descampado.  Chiara Páez tenía 14 años, la Policía la encontró enterrada en el patio de la casa de los abuelos de su novio; estaba embarazada.  Natalia Melmann, 15 años, fue violada, quemada y estrangulada con el cordón de su propia zapatilla.  Sheila Ayala tenía 9 años: la encontraron muerta entre dos paredes.  Daiana García dijo que iría a una entrevista de trabajo y luego a cenar con una amiga, pero no llegó a la cita; un día después encontraron su cuerpo envuelto en una bolsa de plástico y con una media en la garganta; había muerto por asfixia.

 

La vida de ellas y de muchas más, fueron arrebatadas; sus cuerpos ultrajados, aunque su memoria quedara intacta.  Nosotras, las pibas, las feministas, luchamos y marchamos para ellas y por ellas.  Para que no tengamos que buscar ni pegar fotos con nuestras caras si alguna no vuelve a casa.  Intentaremos ahorrar la angustia y lágrimas de madres y secaremos las de otras en los tribunales de justicia.  Estoy segura de que tanto yo, como todas las que quedamos luchando, perdemos una parte de nosotras a la par de aquellas a quienes les quitan la vida.

 

20 03 05 CS Nos arrebatan la vida 3

 

8/03/2020 Marcha para ellas, para nosotras.