El ministro Etchevehere, entre ríos de glifosato
-segunda parte-
por Osvaldo Pimpignano
23 ene 2018
En la primera parte de esta nota comentábamos la problemática del uso indiscriminado de glifosato y la posición del flamante Ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, que sorprendió al declarar que fertilizantes, pesticidas y herbicidas químicos utilizados por la agroindustria son inocuos, cuando inapelables entidades y la Justicia afirman con sólidos argumentos lo contrario. Aquí les ofrezco la segunda parte.
Europa, lentamente hacia la prohibición del glifosato
En Europa, productos como el glifosato tienen licencia de uso por términos determinados. En este caso era de cinco años y se lo renovó por igual término, con el voto favorable de 18 países, 9 en contra y 1 abstención. Esta votación, con un 30% en contra, es sin duda un aviso a los agricultores para que vayan modificando sus métodos. Sin embargo, países que no apoyan su uso, como Bélgica e Italia, anunciaron que lo prohibirán localmente. Por su parte, Francia anunció que tomará las medidas necesarias para asegurarse que el uso del glifosato quedará prohibido en su territorio, tan pronto como exista una alternativa viable y como muy tarde, dentro de tres años. Estas restricciones no alcanzan solamente a la utilización local del glifosato, sino también la introducción en estos países de productos primarios o elaborados que contengan este producto en su cultivo o industrialización.
Por otra parte, muy cerca de nosotros, en la República Oriental del Uruguay, rige desde el 1º de enero del 2015 en el Departamento de Montevideo el decreto municipal del etiquetado obligatorio de alimentos genéticamente modificados (OGM), una iniciativa que tiende a informar al consumidor qué ingiere. Fue redactada por un importante grupo interdisciplinario, como integrantes del Laboratorio de Trazabilidad Molecular Alimentaria (LaTraMa) del Instituto de Biología Celular y Molecular de Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, además de abogados, nutricionistas, médicos, agrónomos y químicos, entre otros. Este decreto, que ya cursa su tercera actualización, fue analizado por el Congreso de Intendentes y rige, además de en la capital del país, en los departamentos de Lavalleja, Minas y Maldonado.

Fumigación mecánica
El Uruguay tiene una diferente organización política respecto de la Argentina: departamento, es sinónimo de provincia; e Intendente, de Gobernador. De manera que el Congreso de Intendentes es un importante organismo de gobierno. El Doctor en Biología molecular, Claudio Martínez Debat, integrante de LaTraMa, explicó que en Uruguay están permitidos la soja y el maíz transgénicos, pero aclaró que el decreto marca el porcentaje de cada componente de un alimento por separado. “Si un alimento tiene 0,6% de transgénico de soja y 0,6% de maíz, no se va a etiquetar, porque no se suman, cada uno es considerado individualmente. Pero si en un alimento hay un 1% de uno y otro tiene 0%, sí va a constar en la etiqueta. Habla del porcentaje, no del total del producto, sino de esa sustancia en particular. La etiqueta de los productos es redonda, con fondo blanco y letras en celeste”, aclaró Martínez Debat.
Saber qué comemos
Es sabido que la industria alimenticia incorpora derivados de la soja y el maíz GMM en casi todos los alimentos que consumimos y en los que solemos encontrar ingredientes como la lecitina de soja, el almidón de maíz y el jarabe en alta fructuosa de maíz. Estos componentes se utilizan en gran variedad de productos, desde hamburguesas, pastas, galletitas, golosinas y hasta bebidas.
Este estudio lo realizó en conjunto con investigadores mexicanos del Instituto de Ecología (IE) y del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3) de la UNAM, grupo encabezado por la investigadora Elena Álvarez-Buylla, ganadora del Premio Nacional de Ciencias 2017 otorgado por el gobierno mexicano. “En México se consume medio kilo de maíz
por día y por persona. Empezamos a sacar ADN de los productos que venden, se hizo un trabajo centrado en maíz, en harina de maíz, tortilla de maíz y tostadas; se tomaron más de 400 muestras; y se encontró que el 90% de las tortillas industrializadas tenían transgénicos, y de esas, casi un 40% tenía restos de glifosato. Es el primer estudio a nivel mundial que analiza a la vez transgénicos y glifosato en alimentos”, destacó Martínez Debat y agregó que el glifosato queda en los alimentos, porque estos granos recibieron altas dosis de esta sustancia, un producto que además se usa como secante en todos los granos para acelerar el tiempo de cosecha.

Fabián Tomassi, enfermo terminal
La agroecología como alternativa de modelo de producción
Para Martínez, el sistema del monocultivo es un modelo que se encuentra en un “callejón sin salida porque no se sostiene el ambiente, no se sostiene la salud, no se sostiene el modelo en sí”. Agregó que la agroecología es una buena alternativa que rinde más y es más sustentable porque existen cada vez más trabajos científicos que lo demuestran. El investigador Claudio Martínez Debat dijo que la agroecología es una opción sustentable y rinde más que la producción que usa agroquímicos, pero es contraria a los intereses de la industria agroindustrial, ya que no tiene ninguna participación en la misma.
“Este año (2017), han surgido algunos elementos muy interesantes con respecto a conflictos de intereses e incluso corrupción por parte de las industrias, la ciencia y los organismos de contralor. Están los llamados Monsanto Papers, que es el trabajo de muchos abogados a raíz de juicios que hicieron los pacientes de cáncer en el estado de California. Están también los llamados The Poison Papers, que son gente que llegó a viejos informes y reportes de la década del 60, de cómo los pesticidas, con supuesta inocuidad se saltearon controles cuando no le daban bien las cosas, las dejaban de lado para que fueran aprobadas”.
Para los analistas el cambio de postura de Alemania, que en una votación anterior se abstuvo, fue una decisión que influyó a otros países. El gobierno alemán pidió cambios en el texto para limitar el uso privado del glifosato y sobre el respeto de la biodiversidad. Sin embargo la ministra alemana de Medio Ambiente, lamentó la decisión, “Está claro que Alemania tenía que abstenerse”, dijo en un comunicado, y explicó que había transmitido a su colega, el ministro de Agricultura, su oposición a renovar la autorización “incluso bajo ciertas condiciones”.
Todo hace suponer que en Alemania, quien en principio se había abstenido, se desató una tormenta perfecta. Monsanto, dueña del glifosato fue recientemente adquirida por Bayer que tiene su casa matriz en Alemania. Ya sabemos qué puede suceder cuando las políticas confrontan contra los negocios.

Protestas contra el glifosato en Basavilbaso, Entre Ríos
Según representantes del agronegocio argentino, la prohibición de uso de glifosato en la UE habría generado perjuicios significativos en un negocio que mueve 16.800 millones de dólares al año y son trabajadas más de cinco millones de hectáreas tratadas con agroquímicos. Si se preocupasen de la salud y del cuidado del suelo tanto como de sus negocios, seguramente gozaríamos de una mejor calidad de vida.
Recientemente, el pasado 28 de diciembre, el Diario Rio Negro de Bariloche, informó que los responsables de un emprendimiento inmobiliario en la península San Pedro y el empleado que contrataron para efectuar el desmonte del terreno, fueron sancionados por la Justicia Civil con una multa de 90 mil pesos por los daños ambientales que provocaron con la tala indiscriminada, la quema de restos forestales y la aplicación de glifosato. El importe deberá ser depositado en favor de la Cruz Verde Rionegrina. El fallo del Juez Cristian Tau Anzoátegui llega más por impulso de la ONG Árbol de Pie, que presentó un amparo colectivo. El Juez sostiene que los imputados, Rafael Bone, Jorge González Galé y Joel Contreras Bahamondez, no están libres de culpa porque hicieron “un uso incorrecto y abusivo” de los permisos obtenidos para la limpieza del terreno.
Por su parte la provincia de San Luis, por Ley 958 publicada en su Boletín Oficial en diciembre de 2016, prohíbe la aplicación en cultivos productivos de glifosato y/o herbicidas equiparables y/o cualquier tipo de agroquímicos en zonas ubicadas a una distancia menor de mil quinientos metros del límite de los centros urbanos o desde la última línea de edificación de centros poblados o espacios públicos definidos como tales por los Municipios. Ante la falta de delimitación Municipal se considerará última línea de edificación a la última calle pública del trazado urbano o de 300 metros de toda casa o recinto habitado y ubicado en áreas rurales.
Mientras tanto el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Humano, Rabino Sergio Berman, desconociendo este antecedente, redujo los límites de seguridad que protegen a las zonas urbanizadas donde se prohíbe fumigar para proteger las poblaciones. La decisión fue tomada en base a un informe de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa, llamados popularmente, “los sojeros”.
¡Otra vez el lobo cuidando la granja…!!!

FUENTES:
https://www.ouest-france.fr/economie/agriculture/como-el-glifosato-envenena-la-pampa-humeda-5382816
Imágenes capturas Web - riouruguay.uy - Tiempo Argentino - Diario Rio Negro, de Bariloche - rionegro.com.ar
http://www.rionegro.com.ar/bariloche/multaron-a-los-que-usaron-glifosato-en-bariloche-DC4163104
Sobre Ciencia, Uruguay - www.ouest-france.fr - Propias