Programa piloto de vacunación contra la malaria
por Osvaldo Pimpignano
02 jun 2017
La Oficina regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para África ha confirmado que Ghana, Kenia y Malawi participarán en el programa piloto de vacunación contra la malaria que pondrán en marcha a partir de 2018.
En los años 60, la brasileña Ruth Nussenzweig demostró en su laboratorio de Nueva York que era posible conseguir inmunidad frente a la malaria utilizando una forma inactiva del parásito que provoca la enfermedad. La estrategia diseñada por esta científica, se basaba en radiar a los mosquitos que transmiten el paludismo de forma que el Plasmodium falciparum quedara atenuado y no pudiera replicarse en el organismo, pero sí despertara una mejor respuesta de las defensas.
La vacuna es producida por la farmacéutica inglesa GlaxoSmithKline (GSK), quien la había presentado en la sexta Conferencia Panafricana de la Iniciativa Multilateral de Malaria que se desarrolló en octubre de 2013 en Durban (Sudáfrica).
En esta línea, la farmacéutica ha indicado que la comercializará a precio de costo. GSK ha aportado a la investigación 257 millones de euros, mientras que la Fundación Bill y Melinda Gates 147 millones de euros, según ha revelado un portavoz de GSK. En el estudio han participado 11 centros de investigación, en Ghana, Burkina Faso, Gabón, Kenia, Tanzania, Malawi y Mozambique.
La iniciativa permitirá administrar la nueva vacuna inyectable contra esta enfermedad desarrollada por GSK, conocida como 'RTS,S', tras completar con éxito un ensayo clínico en fase III realizado entre 2009 y 2014 en siete países africanos, incluidos los que comenzarán a administrarla ahora en este programa piloto.
"La posibilidad de contar con una vacuna contra la malaria es una gran noticia. La información recopilada en este programa piloto nos ayudará a tomar decisiones sobre un uso más amplio de esta vacuna", ha asegurado Matshidiso Moeti, director regional de la OMS en África, donde confía "poder salvar decenas de miles de vidas".
Unos 360.000 niños serán vacunados contra la malaria entre 2018 y 2020, ha informado este lunes la Organización Mundial de la Salud. Se trata de la primera prueba a gran escala de la vacuna RTS,S, que podría proteger de forma limitada contra esta dolencia, que mató a 429.000 personas en el mundo en 2015, el 92% de ellas en África. Dos tercios de las víctimas eran niños menores de cinco años.
La malaria es una enfermedad tropical que afecta a todo el mundo, pero es África quien tiene la mayor carga de malaria mundial, a pesar de que los esfuerzos globales de los últimos 15 años han conseguido reducir las muertes hasta en un 62 por ciento. Pese a ello, en 2015 se registraron 429.000 fallecimientos en el continente, la mayoría en niños.
Programa destinado a niños de 5 a 17 meses de edad
El programa piloto evaluará el efecto protector de la vacuna en niños de 5 a 17 meses, ya que fue en este grupo de edad donde se evaluó su uso en los últimos ensayos clínicos realizados. En total se administrarán cuatro dosis y se estudiará si consigue reducir la mortalidad infantil gracias a su uso rutinario. La vacuna ha sido la primera contra la malaria en recibir el visto bueno de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, en sus siglas en inglés), destacando su calidad y buen perfil beneficio-riesgo.
En octubre de 2015, dos grupos consultivos independientes de la OMS formados por expertos mundiales en vacunas y malaria recomendaron su uso experimental en los países más afectados del África Subsahariana; y el organismo de Naciones Unidas acordó formalmente su recomendación en enero de 2016.
La RTS,S no permite una completa protección contra la malaria, pero es la vacuna más efectiva desarrollada hasta la fecha, ya que redujo en un 40% el número de episodios de esta dolencia en las pruebas realizadas a 15.000 personas durante cinco años de ensayos clínicos, y podría por tanto salvar miles de vidas. "El grado de efectividad es algo bajo, pero dado el número de afectados, el impacto será enorme", ha dicho Mary Hamel, que coordina la implementación del programa de vacunas. "Habrá otras vacunas y serán más eficaces, pero mientras tanto esta tendrá un impacto significativo", ha añadido.
La Alianza de vacunas Gavi y el Fondo Mundial para la Lucha contra el Sida, la Tuberculosis de Naciones Unidas aportarán 49,2 millones de dólares para la primera fase de este programa piloto, a repartir entre 2017 y 2020, que se completará con contribuciones de la OMS y GSK.
Los países participantes serán los encargados de decidir los distritos o regiones que participarán en esta experiencia piloto, priorizando las áreas con una mayor carga de enfermedad donde el beneficio podría ser más alto. El programa se complementará con medidas para monitorizar la administración de la vacuna y evaluar su uso a gran escala.
Fuentes: Oficina Regional para África de la Organización Mundial de la Salud (OMS) EFE