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por Candela Saldaña - 30 abr 2019

 

 

Hacia fines del siglo XVIII se desencadenaron en Europa dos revoluciones que tuvieron un fuerte impacto en todo el mundo.  Una de ellas fue la Revolución Francesa.  La otra fue la Revolución Industrial, que introdujo la producción en serie con mano de obra asalariada.  A esta revolución se la divide en dos fases; la primera de ellas, inició en Inglaterra durante la segunda mitad del siglo XVIII.

 

Esta primera fase se caracterizó por el uso de nuevas tecnologías y fuentes de energía, por cambios en los métodos de producción y por el surgimiento de nuevos sectores sociales derivados de las nuevas relaciones económicas.

 

19 04 30 CS 1 de Mayo Culminación del Movimiento obrero 1

 

Estas nuevas relaciones se dividieron en dos grupos: la gran burguesía o burguesía industrial y los obreros o trabajadores industriales.

 

La burguesía industrial estaba integrada por el empresariado, que contrataba mano de obra asalariada para operar los medios de producción (maquinas, herramientas, tierras) que le pertenecían.  Defendía el liberalismo económico, ya que creía que el control estatal de la economía limitaba sus negocios.

 

Los obreros solo tenían para ofrecer en el mercado su fuerza de trabajo.  Y esta pronto se convirtió en una mercancía sujeta a los cambios de la oferta y la demanda.  Dado que los salarios bajos permitían a los empresarios obtener mayores márgenes de ganancia, los trabajadores fueron sometidos a condiciones de explotación extremas, con largas jornadas de trabajo (de hasta dieciséis horas diarias) y remuneraciones que no les permitían satisfacer necesidades elementales.  En un principio, este proletario urbano asalariado reaccionó destruyendo las maquinas, a las que culpó de su situación.

 

Pero luego, los obreros fueron organizándose en gremios y sindicatos para luchar por la mejora de sus condiciones de trabajo y de vida.  Esa lucha les permitió obtener diversos derechos a lo largo del siglo XIX.

 

19 04 30 CS 1 de Mayo Culminación del Movimiento obrero 1 1 de Mayo de 1892 en Chile

 

La segunda fase se inició a partir de 1850 en Europa Occidental y en los Estados Unidos.  Las nuevas industrias que se desarrollaron fueron las que utilizaban hierro, acero y carbón.  La construcción de ferrocarriles fue la principal actividad industrial que combinó esos tres elementos.  Las redes ferroviarias se extendieron por casi todo el mundo.

 

La característica distintiva del mundo del trabajo europeo de mediados del siglo XIX, fue la aparición de un número cada vez más significativo de obreros industriales que se agrupaban en ciertas zonas de las ciudades.  Dentro del mundo de los obreros de las fábricas existieron diferencias.  La aparición de tareas cada vez más complejas y que requerían de mayor técnica produjo la formación de núcleos de trabajadores especializados que se encontraron en una posición mejor para negociar ante sus patrones.

 

Por ello uno de los hechos más significativos de este periodo de grandes transformaciones que se extendió entre 1850 y 1870, fue el nacimiento de las primeras asociaciones sindicales y de sociedades de socorro mutuo formadas por estos grupos de trabajadores.

 

19 04 30 CS 1 de Mayo Culminación del Movimiento obrero 2 Clase obrera

 

Paralelamente a la formación de estas primeras organizaciones que luchaban por mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los obreros, se difundió el movimiento socialista, promovido por un grupo de intelectuales de diferente origen.  Pero entre el socialismo y las organizaciones obreras de reciente formación no hubo una relación casual directa: más aun, por mucho tiempo ambos movimientos se desarrollaron de manera completamente autónoma.

 

Solamente con la creación de la internacional de trabajadores en 1864, el movimiento obrero y el socialismo se acercaron.  A partir de 1860, en los países industrializados se registró un aumento del número de sindicatos que luchaban por obtener mejoras en las condiciones de trabajo y de vida de sus afiliados.  Frente a la expansión del capitalismo a escala mundial, los obreros consideraron necesario organizarse internacionalmente.

 

Con este propósito crearon, en 1864, la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), conocida como la Primera Internacional.  Estaba formada por agrupaciones obreras de distintos obreros.

 

En 1869, los obreros estadounidenses organizaron la primera central de trabajadores denominada Caballeros del Trabajo.  Nucleó a más de 1.000 sindicatos, la mayoría de los cuales eran obreros no calificados; y llegó a reunir a 700.000 afiliados.

 

Una huelga realizada por este movimiento en Chicago, en 1886, que buscaba la reducción de la jornada laboral a ocho horas, fue reprimida violentamente y siete dirigentes obreros fueron condenados a muerte.  El 1º de mayo de ese año, la central de trabajadores realizó una gran movilización e impulsó una huelga general por “las ocho horas” y para honrar a los considerados mártires de Chicago.  Desde entonces, en muchos países del mundo el 1º de mayo se conmemora el Día del Trabajador.

 

El movimiento de la clase obrera en Argentina tiene una larga y compleja historia de luchas.  Senatorialmente, comienza con el movimiento independentista que buscaba la abolición de la servidumbre, la encomienda a que estaban sometidos los indígenas y la esclavitud a que la estaban sometidos las personas secuestradas en África y sus descendientes, por el Imperio español.

 

Las organizaciones obreras comenzaron a crearse poco después de la mitad del siglo XIX, tanto por la comunidad de obreros afroargentinos como por grupos socialistas y anarquistas llegados en la gran ola de inmigración, primero como mutuales y luego como sindicatos.  En el curso del siglo XX desarrolló grandes y poderosos sindicatos de industria que pusieron a la clase obrera como protagonista de la historia argentina y al mismo tiempo fue objeto de grandes persecuciones y matanzas.

 

Pero el florecer del movimiento obrero fue en la década del 40, escenario del surgimiento de un fenómeno político que marcó profundamente la historia argentina y especialmente la de la clase obrera hasta nuestros días.

 

19 04 30 CS 1 de Mayo Culminación del Movimiento obrero 4 Eva Perón

 

El peronismo fue el resultado de un complejo proceso que implicó cambios en la relación del país con el imperialismo y entre las clases sociales dentro del país.  Como fenómeno de “nacionalismo burgués”, el peronismo buscó fortalecerse ofreciendo una cierta resistencia a la penetración del imperialismo norteamericano en el país.  Perón encontró para esta política una clase social clave, la clase obrera.  Parte de esta política de ganar el apoyo de la clase obrera, implicó diseñar una política social que significó importantes conquistas que mejoraron en gran medida la calidad de vida de los trabajadores.

 

Junto a Perón la imagen de Evita agudizo su permanencia en el movimiento y en el rol que jugaban las mujeres en este.  Con  la promulgación de la ley del voto femenino, la figura de Eva Perón se enarboló como el símbolo femenino de la clase obrera trabajadora.

 

“Mujeres de mi patria, recibo en este instante de manos del Gobierno de la Nación, la ley que consagra nuestros derechos cívicos, y lo recibo ante vosotras con la certeza de que lo hago en nombre y representación de todas las mujeres argentinas, sintiendo jubilosamente que me tiemblan las manos al contacto del laurel que proclama la victoria.  Aquí está hermanas mías, resumida en la letra apretada de pocos artículos, una historia larga de luchas, tropiezos y esperanzas; por eso hay en ella crispaciones de indignación, sombras de ocasos amenazadores, pero también alegre despertar de auroras triunfales, y esto último que traduce la victoria de la mujer sobre las incomprensiones, las negaciones y los intereses creados de las castas repudiadas por nuestro despertar nacional.”