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por Juan Carlos Latrichano

(Doctor en Economía / Analista económico de la CGE)

El mes en curso puede ser el inicio de un proceso incipiente de reactivación. La reducción de la inflación juega a favor de esa posibilidad.

 

Los datos dan cuenta de que la tasa de inflación de agosto fue del 0.2%, mostrando signos claros de desaceleración.  Dicho resultado corresponde atribuirse a las siguientes razones:

 

a) Caída del consumo.

b) Suspensión de la suba de la tarifa del gas.

c) Férreo control monetario.

El interrogante principal ahora es saber si definitivamente la inflación entró en una pendiente o si lo visto en agosto es una excepción que difícilmente se repita en los meses venideros.  En principio existen dos amenazas claras que podrían discontinuar la tendencia bajista:

a) La aplicación de la suba del gas.

b) La reapertura de paritarias.

 

Con el correr de los días iremos evaluando esta situación.

 

En cuanto a la posible reactivación debemos apuntar los siguientes hechos que dan lugar a su posibilidad:

a) La reducción del ritmo de precios.

b) La suba de los haberes jubilatorios y de la asignación universal por hijos, ambas aplicables a fin de mes.

c) La suba salarial proveniente de paritarias pautadas en cuotas.

En función de estas posibilidades pensamos que la reactivación se hará visible en octubre o a más tardar en noviembre.

 

Por todo lo expresado recomendamos a las empresas estar atentas porque de confirmarse este pronóstico deberían recomponer stocks con la anticipación debida.

 

La economía de nuestros países, la de los países subdesarrollados, está habitualmente expuesta a un ciclo permanente de parada-arranque.  El mismo transita por las siguientes etapas:

 

En síntesis, se plantea en forma permanente una situación en la que el crecimiento económico viene acompañado con déficit de la balanza comercial.  Cuando se interrumpe el crecimiento la economía logra el superávit de la balanza comercial.

 

¿Cuál es el camino alternativo?

 

Limitar el volumen de importaciones.  Este objetivo requiere que el porcentaje de crecimiento de las importaciones con relación al crecimiento del Producto Bruto Interno disminuya.  Para ello es preciso adoptar algunas de estas medidas:

 

 

Esto hace posible que el crecimiento no venga acompañado de déficit de la balanza comercial. Como veremos algunas de estas políticas fueran aplicadas en los siguientes períodos:

 

Desde luego cada una de estas aplicaciones tiene ventajas y desventajas.  Le queda a la población la difícil misión de optar por una u otra.